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No hay duda que era una de las películas mas esperadas del año, y que prometía ser de lo más espectacular en acción visto en mucho tiempo. Cumple lo de espectacular, pero no acaba convenciendo...
Ray Ferrier (Tom Cruise) es un hombre divorciado y un padre poco ejemplar. Después de que su ex–mujer les deje a cargo de sus hijos Rachel (Dakota Fanning) y Robbie (Justin Chatwin), Ray será testigo de los primeros ataques alienígenas, con la misión de huir de ellos protegiendo a sus hijos.
Para los despistados decir que está basado en la novela del mismo título de HG Wells, de la que ya se hizo una versión cinematográfica allá por el 53. También es recordado porque lo usó Orson Welles para atemorizar a media población americana a través de la radio.
Pero vamos a lo que nos interesa...
Bien, empecemos por partes. Si lo que se busca es entretenimiento y efectos especiales, La Guerra de los Mundos es todo eso y más. La primera hora de película es sencillamente maravillosa. Nunca había sentido tanta tensión y miedo dentro de un cine. Desde la escena de la tormenta en el cielo, pasando por el primer ataque alienígena, hasta las escena del barco, es todo tensión y mas tensión. El truco se basa en solo ver maquinas matando y gente corriendo intentando proteger su vida. Spielberg en esta primera parte de la película demuestra lo que vale como director, enseñándonoslo todo desde muchos puntos de vista, a veces con planos muy estudiados y otras con simple steadycam (tremendamente eficaz). Un ejemplo del potencial como director de Spielberg ( como director y como director respetado capaz de hacer lo que se le antoje) es todo el plano secuencia de la escapada con el coche después del primer ataque alienígena. Un plano secuencia con la cámara colándose por las ventanillas del coche, luego planos generales, Dakota Fanning llorando y gritando... Sencillamente genial.
Otra cosa que me gustó y me llamó mucho la atención fue como Spielberg quería mostrar la degradación humana en busca de la supervivencia. Toda la escena en la que les quitan el coche o en la que tienen que escapar en un crucero son claros ejemplos de la locura que siente la gente por seguir viviendo (a excepciones un tanto extrañas, como cuando vemos a la enfermera pidiendo que dejen de donar sangre porque ya tienen suficiente, lo que desencaja totalmente con lo que estás viendo).
Nos podemos dar cuenta de una cosa en esta primera parte de la película: solo vemos máquinas sin vida matando gente. Spielberg se vale de eso para crear toda la tensión en que rueda la película: Tom Cruise y los suyos siempre están rodeados de gente, para enseñarte que todo el mundo está en la misma posición que ellos, y que mucha de esa gente muere en las mismas condiciones. Pero claro, todo ello se pierde desde que Tom y Dakota entran a casa de Tim Robbins (un personaje muy peculiar). Ahí la historia solo sigue a ellos, y Spielberg, aunque parezca mentira, se pierde un poco. Será porque ya no hay gente muriendo a patadas, o porque le da por enseñarnos a los alienígenas, pero la película pierde muchísimo en su tramo final.
La escena en la que se esconden de los extraterrestres en la casa de Tim Robbins no está mal, pero es un poco incomprensible. Después de haber visto a los trípodes disparar a mansalva a toda la población, ves a estas máquinas y posteriormente a los alienígenas buscando si hay vida en un sótano, con aparente cuidado de no romper nada. Con lo fácil que hubiera sido pegar un rayazo a la casa...
Y el final da la sensación de ser demasiado rápido. Es un final original por parte de HG Welles, pero Spielberg lo convierte en un final algo chapucero, predecible y demasiado feliz.
Al hablar de los actores no nos podemos quejar. Tom Cruise lo hace al mismo nivel que siempre, eficaz pero sin destacar. Tim Robbins genial como nos tiene acostumbrados; pero a mi parecer, la verdadera protagonista es Dakota Fanning, con mucha naturalidad frente a las cámaras. Esta niña tiene muchísimo futuro...
Los escenarios están muy bien, y Spielberg tira mucho del destrozo de decorado en vez de usar escenarios digitales, lo que quedará mas real en la pantalla. La película está rodada en digital, lo que produce un tono diferente al cine. La fotografía se basa en ello, y nos dará toques sucios durante toda la película; casi siempre colores fríos.
El guión tiene buen desarrollo, con algunos toques de humor en su primera parte para dejarnos tomar un respiro de la acción. Claro que, al igual que la película en sí, pierde fuerza allá por la recta final.
En definitiva, La Guerra de los Mundos es una película que pretende poner en tensión a todo el personal y hacer que cada vez que pensemos en la idea de que La Tierra sea colonizada, nos muramos de miedo. Está muy bien dirigida y ejecutada en su primera fase, pero cuando la historia se centra en el camino que toman los personajes solos flojea mucho. Y el final es demasiado “rosa” y rápido, con una idea original que podría haber dado mas de sí. Pero si lo que buscáis es entretenimiento, estáis mas que servidos.
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