Como todos nuestros lectores sabrán, Ciudadano Kane (Citizen Kane, 1941) es una de las diez mejores películas de la historia del cine, siendo la número uno para multitud de críticos. El lector sabrá que se trata de la primera película de Welles, pero... ¿cuál fue la última?, ¿el genio de Welles creció, disminuyó, se disipó?, ¿es su última obra tan interesante como la primera?. Estas y otras cuestiones serán contestadas comparando esas dos películas e intentando entender como se desarrolló el genio creativo del gran Orson Welles.
Para quien no lo sepa, desgraciadamente demasiada gente, F for Fake (1973) es la última película terminada, filmada y montada, por Orson Welles: The other side of the wind, 1976, interpretada por John Huston, se ha estado pudriendo en el cajón de la que fue su productora en Francia hasta hoy, que tenemos noticias de que será estrenada en el 2006.
También tendríamos que citar El Quijote, la cual Jess Franco se encargó de montar / destrozar en 1992, pero por ser ejemplo latente de esfuerzos frustados intentaremos recordar el sueño, no el produto final que no llega a satisfacer como debiera.
F for Fake es un falso documental que trata sobre el falsificador de cuadros Elmyr d'Hory del cual se publicó una biografía escrita por Clifford Irving, que a su vez fue acusado por escribir una biografía falsa sobre el magnate Howard Hughes. Espero se hayan disipado las dudas sobré el porqué de su título.
Orson Welles
George Orson Welles nació en Kenosha, Wisconsin (Estados Unidos), el 6 de mayo de 1915. A corta edad comenzó a mostrar signos de prodigio, descubiertos por su mentor el doctor de la familia Maurice Bernstein, el cual, al divorciarse sus padres, lo apadrinó después de que su madre, Beatrice Ivés, muriese tres años después y su padre, Richard Head Welles, nueve años después del divorcio, muriese a causa de su adicción a la bebida.
Con la constante "banda sonora" de admiración por su propio genio, Welles creció "amamantando" arte dándole especial importancia a su admiración por William Shakespeare. Así no es de extrañar que en 1933, con 18 años, emigrase a Irlanda para trabajar como actor en el Gate Theatre y posteriormente en la compañía de Katherine Cornell, apareciendo en producciones basadas en las obras de Shakespeare. En 1934, cuando sus originales ideas propuestas al Federal Theatre Project no son llevadas a cabo, crea su propia compañía, el Mercury Theatre, donde comenzará sus representaciones teatrales y radiofónicas que le darán a conocer, primero en Hollywood y después al mundo.
No contaremos la historia de "La Guerra de los Mundos", siguiente capitulo de su biografía, por ser más que conocida, solo decir que dicho suceso fue el causante de su contrato con la RKO: dos películas con gran presupuesto y libertad creativa, primera y ultima vez que trabaja con tales privilegios, que ni resistieron a su segunda producción, El cuarto mandamiento, en 1942.
Comienza el rodaje de Ciudadano Kane en 1940 y aquí comienza realmente nuestro artículo.
Datos biográficos
Hablaremos en primer lugar en los datos biográficos que ambas películas contienen.
El más evidente y que muestra la humildad de Welles es, en Ciudadano Kane, la primera frase que Charles Foster Kane dice cuando este tiene el aspecto físico y la edad propia de Welles (son mas que mencionadas por su genialidad sus transformaciones físicas). Dicha frase es "Yo no sé dirigir un periódico Señor Thatcher, hago lo que se me ocurre". Cambiemos la palabra "periódico" por "película" y tendremos la primera y más fuerte confesión de Orson sobre cómo afronta este primer proyecto que ha nacido de causas ajenas al cine.
En F for Fake, hacia la mitad de la cinta, Welles cuenta sus principios ante la excusa de que no sería justo hablar de falsificadores cuando su carrera comenzó con similares engaños.

Mas complicados son los aspectos de personalidad que los personajes comparten con Welles.
Cuando, en CK, Kane dice a Leland que todo debe hacerse según sus normas, dichas frases son reflejo de los problemas que tuvo al realizar el film debido a sus obsesiones y búsqueda de perfeccionismo. Se podría decir que Kane es un reflejo de Welles a la hora de arrastrar a los demás para conseguir sus fines (52 tomas del plano en el que el mayordomo dice "Rosebud, yo puedo hablarle de Rosebud", testimonios de personas que trabajaron con él acusando su despotismo, etc.).
En cambio, en F for Fake, el discurso es más intimista y trata sobre qué es el arte, quién decide qué es arte y como influye al arte la autoría del artista.
Aquí Welles hace referncia a los críticos, al poder que tienen para crear un mundo artístico sólo por los intereses del mercado y de cómo, la mayoría de ellos, no saben realmente de lo que están hablando.

En el monólogo final y diciendo el texto de otro personaje, Welles pide que se le reconozca su talento, que le den la satisfacción de saber que creo obras perdurables en el tiempo aunque no sea su nombre el recordado, aunque no se le reconozca la autoría. Welles hace referencia a películas destrozadas en el montaje y a la polémica que despertó Pauline Kael, crítica americana, que defendió que la idea del guión de Ciudadano Kane fue robada, destrozando el único reconocimiento oficial (Oscar al mejor guión en 1941) que Orson Welles posee en Hoollywood. Asimismo, todo lo dicho por Elmyr d'Hory y Clifford Irving parece ser un debate entre ellos mientras que Welles, desde la sala de edición, les va dirigiendo, incitándoles a decir lo que él no llega a expresar con palabras sino con el montaje.
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